abril 24, 2024

Los líderes de los 27 Estados miembros de la Unión Europea han reclamado este jueves una “pausa humanitaria que lleve a un alto el fuego sostenible” en Gaza. Desde que estalló el conflicto, el 7 de octubre, es la primera vez que, aunque de forma suave, la UE menciona el alto el fuego en una declaración oficial como la acordada en esta jornada en Bruselas. Aunque en el mismo día Estados Unidos ha cambiado el tono y reclama ya en la ONU un cese al fuego en Gaza vinculado a la liberación de los rehenes que mantiene Hamás, los Veintisiete no han llegado tan lejos todavía. Han pasado seis meses desde los ataques de Hamás contra Israel que derivaron en la ofensiva sobre la Franja, donde los muertos ya se cuentan por decenas de miles y el riesgo de hambruna es tangible.

El acuerdo para introducir esa tímida llamada al alto el fuego se ha logrado por las presiones de España, Bélgica e Irlanda —que consideran la fórmula alcanzada como un avance— y después de que Austria y República Checa abandonaran su oposición al concepto, alegando que socava el derecho de Israel a su autodefensa. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha definido el acuerdo como “fuerte”. “Hemos tardado tiempo en estar unidos, pero hoy estamos por fin mostrando que somos un actor creíble y podemos tener un papel útil para hacer que Israel respete el derecho internacional” ha abundado Michel.

“El Consejo Europeo está profundamente preocupado por la catastrófica situación humanitaria en Gaza y su efecto desproporcionado sobre los civiles”, dicen los líderes en la declaración de la cumbre de este jueves en Bruselas. Los Veintisiete instan al Gobierno israelí a no emprender la operación terrestre en Rafah, donde se refugian más de un millón de palestinos. “Empeoraría la ya catastrófica situación humanitaria e impediría la prestación urgente de servicios básicos y asistencia humanitaria”, advierten. Los líderes también piden la adopción de sanciones contra colonos violentos y extremistas en Cisjordania y Jerusalén Este, algo que avanzaron los ministros de Exteriores el lunes y que ya han decidido de forma unilateral algunos países, como España.

En momentos en que Israel trata de minar el trabajo de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA), y tras las acusaciones de que algunos de sus empleados participaron en los ataques de Hamás, la UE ha declarado el trabajo de la agencia “esencial” tanto en Gaza como en el resto de la región. Un espaldarazo a la organización —a la que algunos Estados miembros suspendieron la financiación— y a la ONU. De hecho, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha participado en parte de la reunión y ha advertido de que la situación en la Franja es crítica. Guterres, que ha reclamado a la UE que no tenga dobles raseros, uno con Gaza y otro con Ucrania, ha incidido en que el gran número de víctimas civiles en la región no tiene precedentes en su época al frente de la ONU, en enero de 2017.

La voz más contundente al comienzo de la reunión, como ya es habitual, ha sido la del alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell: “Lo que está pasando hoy en Gaza es el fracaso de la humanidad, no es una crisis humanitaria, no es un terremoto, no es una inundación, estamos hablando de bombardeos. La única manera de parar esta crisis humana y humanitaria es que Israel respete a los civiles y deje que entre la ayuda en Gaza”.

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