julio 12, 2024

Tegucigalpa, Honduras.-

La preocupante fragilidad del sistema penitenciario hondureño se hace evidente tras el caso de Anny Jackelyne García Cruzindicado por la Policía Militar de Usa a tu hijo de dos años para introducir drogas. dentro de Prisión de máxima seguridad ‘La Tolva’en Morocelí, El Paraíso.

La denuncia de la Policía Militar de Orden Público (PMOP) sobre el uso de un niño de dos años como ‘mula’ para el tráfico de drogas en una de las cárceles más seguras del país ha encendido las alarmas entre los expertos en seguridad. El grito de alerta es claro: ¿hasta qué punto son vulnerables las prisiones del país a la astucia criminal?

Desde mediados de 2020, las autoridades suspendieron las visitas de mujeres embarazadas, niños menores de 5 años y adultos mayores como parte de un protocolo establecido por el Ministerio de Seguridad y el Sistema Nacional de Emergencias (Sinager) para evitar la propagación del covid-19. .

Sin embargo, esta medida fue levantada el 14 de febrero de 2023, cuando la mayoría de la población ya estaba vacunada. “En el caso de mujeres embarazadas, se realizarán los trámites de registro físico que establece la ley; con las excepciones de exponerlos a dispositivos de inspección eléctricos o tecnológicos, es decir, no serán revisados ​​a través del escaneo corporal (escáner corporal)”, informaron las autoridades.

Los niños menores de cinco años tampoco pasan por la máquina de escaneo corporal por “motivos de seguridad”. De lo contrario, se hubiera podido detectar el alijo de marihuana que supuestamente Anny García colocó en las partes íntimas de su hijo para entregársela a su pareja sentimental, quien se encuentra en prisión, según dijeron autoridades de la PMOP.

Expertos consultados creen que la decisión de las autoridades de eximir a las mujeres embarazadas y a los niños menores de cinco años de realizar escáneres corporales, bajo el argumento de proteger su salud de la radiación de las máquinas (que en realidad es muy baja), podría ser un vacío para delincuentes cometan sus fechorías a través de estos grupos vulnerables.

Si bien la medida fue implementada en 2020 y suspendida en 2023, se estima que incluso antes del inicio de la pandemia, cuando aún estaba vigente la excepción del escaneo corporal para menores y mujeres embarazadas, esta práctica era utilizada por bandas criminales en el penal. centros.

Mecanismo

Respecto al mecanismo de detección utilizado, LA PRENSA Premium investigó que el escáner utilizado en los centros penitenciarios de máxima seguridad del país es el Spectro BodyScan, de la marca VMI, el cual tiene una dosis de radiación bajísima, según detalla las especificaciones en su página oficial.

“Debido a su bajísima dosis de radiación, es la única tecnología que se puede aplicar a personal de inspección constante con la capacidad de detectar objetos escondidos en el interior del cuerpo”, menciona.

Por su parte, Omar Ramos, inspector del Instituto Nacional Penitenciario (INP), dijo en una ocasión que “la radiación que tiene este equipo es mínima, no causa ningún daño corporal ni afecta el futuro”.

Aun así, las autoridades penitenciarias determinaron que por estas máquinas no entrarían niños menores de cinco años ni mujeres embarazadas.

Desde que las autoridades de la PMOP tomaron el control de las cárceles en Honduras, más de 30 mujeres han sido arrestadas por intentar introducir droga a los penales, informó José Coello, portavoz de la POMP.

De las mujeres en situación de gestión y de los niños menores de cinco años, que no pasan por la máquina sino por una inspección superficial, no se registran detenciones por este delito.

En sólo siete segundos, Spectro BodyScan puede detectar situaciones peligrosas y objetos ilegales en el cuerpo de una persona, tanto interna como superficialmente. Estos sistemas de control son administrados por miembros de la Fuerza Nacional de Control de Centros Penitenciarios (FNCCP).

Según el penalista Marlon Duarte, este punto de control es el más importante de los centros penales, porque “es por donde entra desde un alfiler hasta un saco de harina”.

“Incluso la aduana debería ser manejada no por el INP sino por alguna empresa extranjera que se encargue de este tipo de situaciones para tener un mejor control y no tener contacto ni con los presos ni con los empleados del INP, es decir, la aduana tiene total independencia”, expresó. .

Medidas

LA PRENSA Premium conversó con algunos expertos en temas de seguridad, quienes sugirieron medidas que las autoridades deberían implementar para evitar el ingreso de drogas a las cárceles.

El criminólogo Gonzalo Sánchez consideró que las autoridades penitenciarias deben implementar medidas consistentes con menores privilegios para los reclusos con el objetivo de evitar el ingreso de drogas a través de grupos vulnerables.

”Mire, en otros países los presos no tienen contacto físico con los visitantes para evitar lo ocurrido en ‘La Tolva’, utilizan cristales blindados y un teléfono para comunicarse, por lo que no hay forma de introducir drogas u otros objetos. Los delincuentes siempre están revolucionando sus fechorías”, afirmó.

Sánchez consideró que otra medida podría ser prohibir el ingreso de bebés y niños a las cárceles. “Recordemos que en el país no hay una verdadera reintegración de los privados de libertad”.

« “Hay presos que están a punto de cumplir su condena que no se arriesgarían a ser liberados por una situación como esta; esto ocurre en presos cuyas sentencias son altas o que forman parte de estructuras criminales”. «

Marlon Duarte, abogado penalista

Para Nelson Castañeda, director de Seguridad de la Asociación por una Sociedad Más Justa (ASJ), la situación actual de las cárceles hondureñas plantea un dilema complejo en términos de seguridad, protección de derechos y prevención del delito.

«Es preocupante porque existe un riesgo real de que esta medida -que las mujeres embarazadas y los menores no pasen por el escáner corporal- pueda ser aprovechada por bandas criminales para introducir drogas y otros materiales ilícitos en las cárceles, como se ha demostrado recientemente», expresó.

Castañeda destacó la necesidad de abordar este riesgo sin comprometer la seguridad y la salud de los visitantes, instando a las autoridades a buscar un equilibrio efectivo entre seguridad y derechos humanos.

”Se podrían implementar medidas de seguridad alternativas, el uso de nuevas tecnologías y escaneos más seguros, fortalecer la capacitación del personal para detectar y prevenir a menores o mujeres embarazadas como mulas para el tráfico de drogas”, dijo.

En Honduras existen máquinas de escáner corporal sólo en los centros penitenciarios de máxima seguridad, es decir, en 3 de los 25 centros a nivel nacional: El Pozo en Ilama, Santa Bárbara; La Tolva, en Morocelí, El Paraíso; y un módulo de máxima seguridad en el penal de Támara.

Estas instalaciones albergan a los criminales más peligrosos del país, capaces de encontrar vacíos legales para delinquir. Sin embargo, la falta de máquinas especiales en las otras 22 prisiones también representa un desafío para las autoridades.

Respecto al caso de Anny García y su hijo de dos años, en un reciente comunicado, las autoridades del Ministerio Público descartaron que el niño hubiera sido utilizado para introducir drogas, mientras que la Policía Militar -que está a cargo de los centros penitenciarios del país desde Julio de 2023 – alegan que esta es la única manera de que la droga haya llegado a los reclusos.

Por ahora, las autoridades decidieron suspender temporalmente las visitas a menores en los centros a nivel nacional. Este medio intentó comunicarse con el coronel de infantería, Ramiro Fernando Muñóz, director del INP, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.