Centros técnicos municipales graduarán 3,600 jóvenes

Centros técnicos municipales graduarán 3,600 jóvenes

La capacitación técnica sin costo sigue afianzándose como una opción eficaz para que miles de jóvenes accedan a estudios de calidad y refuercen su futuro laboral. Esta iniciativa municipal se ha transformado en un motor de desarrollo social que afecta directamente a las familias y comunidades de San Pedro Sula.

La ciudad experimenta un proceso de transformación educativa que se manifiesta en el continuo crecimiento de la oferta de formación técnica, el incremento en la cantidad de graduados y la expansión de centros especializados. Lo que hace pocos años era una alternativa restringida y de difícil acceso, hoy se consolida como un sistema abierto, gratuito y con alta demanda entre jóvenes que buscan mejorar sus oportunidades laborales.

Las iniciativas impulsadas por la Municipalidad han logrado que más de mil estudiantes concluyan su preparación técnica cada año, muchos de ellos obteniendo empleo en los mismos lugares donde realizaron sus prácticas. Este modelo de formación, orientado a oficios y profesiones de alta empleabilidad, permite que la juventud adquiera competencias prácticas, reciba acompañamiento académico y cuente con las herramientas necesarias para integrarse al mercado laboral en corto tiempo.

Un enfoque educativo que cambia vidas

La educación técnica gratuita se ha posicionado como uno de los programas más relevantes para la inclusión juvenil en San Pedro Sula. La posibilidad de estudiar sin pagar matrícula ni mensualidades ha facilitado que jóvenes de distintas zonas urbanas y rurales accedan a conocimientos que, tradicionalmente, estaban reservados para quienes podían costearlos.

Actualmente, cuatro centros técnicos municipales brindan una extensa gama de carreras enfocadas en oficios con alta demanda en la industria, el comercio y los servicios. Desde electricidad industrial, mecánica automotriz y diseño gráfico, hasta enfermería, corte y confección, barbería o reparación de computadoras, la oferta educativa cubre tanto áreas tradicionales como especialidades emergentes.

Algunos de los centros más consolidados —entre ellos Honduras Corea, Chamelecón y Sampedrano Americano— se han convertido en espacios de referencia para la capacitación técnica. Cada uno atiende a cientos de estudiantes que completan procesos formativos teórico-prácticos de un año, con jornadas diurnas, híbridas y nocturnas diseñadas para adaptarse a las necesidades de quienes trabajan o estudian paralelamente.

Los resultados son palpables. Jóvenes que previamente tenían opciones educativas limitadas ahora poseen certificaciones técnicas reconocidas y habilidades que les permiten transformar sus condiciones económicas. En muchos casos, estos programas se convierten en el primer paso para obtener un bachillerato, ya que al completar dos carreras técnicas se habilita la certificación correspondiente. Este avance representa un hito significativo para quienes buscan continuar estudios superiores o aspirar a empleos mejor remunerados.

El efecto social se percibe igualmente en las comunidades, donde la capacitación técnica fomenta el emprendimiento y la creación de ingresos para las familias. Oficios como la ebanistería, la refrigeración, la mecánica de motos o la belleza facilitan que los graduados ofrezcan servicios en su propio entorno, fortaleciendo la economía local y promoviendo la autonomía económica de los jóvenes.

El compromiso municipal no se limita a la enseñanza. Cada estudiante recibe gratuitamente un kit académico con ropa, mochila y materiales básicos, garantizando que ningún recurso económico sea un obstáculo para continuar su aprendizaje. Además, la constante inversión en equipos e infraestructura permite que las prácticas se desarrollen en espacios adecuados y con tecnología actualizada.

Expansión, alianzas estratégicas y nuevas carreras técnicas

Durante los últimos años, el sistema de educación técnica municipal ha crecido de manera sostenida, no solo en número de estudiantes, sino también en sedes, carreras y modalidades. La apertura del Centro Técnico Municipal Agroambiental en la zona de El Merendón marcó un nuevo capítulo en el acceso a la educación para comunidades que históricamente habían enfrentado mayores barreras geográficas.

Esta sede ofrece una carrera especializada en agroambiente con enfoque en agricultura sostenible, agroforestería, ecoturismo y gestión ambiental. Su inauguración permitió que jóvenes de más de 40 comunidades recibieran formación técnica sin necesidad de desplazarse grandes distancias. Además, al tratarse de un área que combina innovación y sostenibilidad, se abren oportunidades para el desarrollo rural y la conservación ambiental en la región.

La incorporación de nuevas modalidades, como la jornada híbrida, ha sido otra transformación significativa. Esta opción combina clases virtuales y sesiones presenciales de práctica, facilitando el acceso a quienes trabajan, cuidan a sus familias o viven lejos de las sedes. Esta flexibilidad ha aumentado la matrícula y ha permitido que más personas den continuidad a sus estudios.

Otro de los logros significativos es la colaboración establecida con el Instituto Hondureño de Educación por Radio (IHER), que permite el Bachillerato en Humanidades y Humanidades Acelerado. Gracias a este acuerdo, los estudiantes tienen la oportunidad de finalizar su educación media en los centros técnicos, ampliando aún más sus opciones académicas y profesionales.

El refuerzo de la oferta también contempla la inauguración de aulas modernas y bien equipadas, como el laboratorio de diseño gráfico que se ha implementado en el Centro Sampedrano Americano con el respaldo de entidades como IPSA y USAID. Estas mejoras aseguran que los estudiantes se formen con herramientas actualizadas y adaptadas a las demandas del mercado laboral.

El sistema no solo se enfoca en la capacitación técnica, sino también en la formación ciudadana. Las jornadas comunitarias, como los trabajos de señalización vial realizados por estudiantes de mecánica industrial, son muestra del compromiso de integrar prácticas reales que contribuyan al bienestar urbano y fortalezcan la experiencia profesional de los jóvenes.

Una oportunidad accesible para quienes buscan crecer profesionalmente

La matrícula para ingresar a cualquiera de los centros técnicos municipales continúa abierta hasta finales de enero del próximo año. Jóvenes de entre 16 y 21 años —o desde los 18 años en el caso de la carrera de enfermería— pueden inscribirse presentando requisitos básicos como partida de nacimiento, certificado de estudios, constancia de conducta, tarjeta de salud, tipo de sangre y fotografías. Además, deben acudir acompañados de su padre o encargado al momento del registro.

Los programas de formación están diseñados para completarse en un año, lo que permite a los estudiantes incorporarse rápidamente al sistema productivo en áreas con alta demanda de empleo. La oferta de carreras incluye mecánica automotriz, electricidad industrial, barbería, belleza, refrigeración, ebanistería, corte y confección, diseño gráfico, reparación de computadoras, electrónica y más.

La flexibilidad horaria es otro punto a favor. Además de las jornadas regulares, se ofrece una modalidad nocturna híbrida entre semana y práctica presencial los fines de semana. Esto facilita que jóvenes con responsabilidades laborales o familiares encuentren un espacio accesible para continuar sus estudios.

Cada uno de los centros cuenta con instalaciones adecuadas y personal capacitado para guiar a los estudiantes en su proceso formativo. Las sedes de Chamelecón, Honduras Corea, Sampedrano Americano y Agroambiental se han consolidado como espacios seguros, dinámicos y orientados a brindar formación de calidad.

La atención para la prematrícula se realiza de lunes a viernes durante el horario laboral, y los interesados tienen la opción de acudir directamente a las instalaciones de cada centro o solicitar información mediante los números telefónicos disponibles.

Por Carlos Urrutia