abril 24, 2024

CEIBA. Alrededor de mil hectáreas de plantaciones de banano situado en el pueblo de Isletas, en Sonaguera, Colónfueron recuperados ayer después grupos campesinos Los invadieron hace un mes.

Cabe señalar que el desalojo de las 300 familias que se habían apoderado del terreno fue pacífico, ya que decidieron salir por voluntad propia al ver la presencia policial.

El desalojo se produce tras una orden de un juez de Tegucigalpa luego de que ejecutivos de la empresa agrícola Santa Inés, filial de la Fruta estándar de Honduraspropietario de dichos inmuebles, interpuso la denuncia correspondiente.

El desalojo fue llevado a cabo por unos 800 agentes de diferentes unidades policiales y del Ejército. “Hubo una conversación con ellos y decidieron salir por su cuenta. Cuando llegamos les dimos un tiempo prudencial para que tuvieran listas sus cosas. Lo que pidieron fue que los apoyáramos con el transporte para poder salir. Unos se fueron a Sonaguera, Sabá y otros a Tocoa”, dijo Cristian Nolasco, subcomisario de policía asignado al Bajo Aguán.

En la recuperación de las tres fincas, denominadas Guanacaste, La Paz y La Esperanza, también participaron miembros de Derechos Humanos, el juez de ejecución y fiscales del Ministerio Público.

El grupos campesinos Reclamaron los terrenos argumentando que fueron vendidos a Standard de manera fraudulenta, sin embargo, el juez, al analizar los documentos de compra y venta presentados por Standard, determinó que la ley les ayudó y ellos son los legítimos propietarios.

La invasión a las fincas generó pérdidas por alrededor de 5 millones de lempiras diarias a la empresa Santa Inés, ya que se les impidió sacar el plátano, que se exporta a Estados Unidos. Además, cerca de mil empleados estuvieron a punto de perder su empleo porque con la confiscación de las fincas no podían ir a trabajar.