abril 24, 2024

Sin datos no se puede proteger a las víctimas del desplazamiento humano por violencia, concluyeron las organizaciones al analizar la Ley de Desplazamiento de la Comisión Interinstitucional de Protección al Desplazamiento Forzado (CIPPDEF), que requiere reglamentación y que aún no ha sido implementada. se pone en práctica.

Con el propósito de contribuir a la reglamentación de la Ley de Desplazamiento por parte de la Comisión Interinstitucional para la Protección de las Personas Desplazadas Forzosamente (CIPPDEF), la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en colaboración con el Movimiento Estudiantil VOS y la Facultad de Ciencias Jurídicas, el Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH) y ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, desarrollaron el Congreso Jurídico: “Reflexiones para la implementación de la Ley para la Prevención, Atención y Protección de los Desplazados Internos”.

Durante el espacio, diferentes ponentes y conferencistas representantes del Gobierno, la academia, la sociedad civil y expertos nacionales e internacionales analizaron los desafíos que plantea la implementación de la Ley de Desplazamiento Interno Forzado en Honduras.

Se destacó que la ley es clave para proteger los derechos de las personas que se ven obligadas a huir de sus hogares como consecuencia de la violencia, generando mecanismos de coordinación interinstitucional y atención directa a quienes necesitan protección.

Para proteger a las personas es necesario promover la generación de datos que permitan caracterizar los impactos del desplazamiento y sus causas; establecer mecanismos de participación y consulta con los desplazados internos para responder adecuadamente a sus necesidades e intereses; y, desarrollar mecanismos para proteger derechos vulnerados por el desplazamiento, como el trabajo, la protección de la propiedad y el acceso a la justicia, fueron algunas de las recomendaciones al CIPPDEF.

La ley busca ayudar a los desplazados internos por la violencia.

“Un fenómeno tan complejo requiere una atención integral centrada en la protección de las víctimas. Para lograrlo, la Ley de Desplazamiento propone una serie de mecanismos, programas y políticas encaminadas a su prevención, a través de la gestión integral de sus causas, como la extorsión, el despojo de viviendas y bienes, la violencia de género y el reclutamiento forzado. dijo Kathryn Lo, Representante del ACNUR en Honduras.

Jorge Arturo Reina, Director de Transparencia de la Secretaría de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción de Honduras, afirmó que “es necesario comprender a fondo los impactos del desplazamiento forzado y agilizar la coordinación entre instituciones para mejorar la respuesta a las personas desplazadas”.

Durante los espacios de discusión se destacó el papel crucial que tienen las comunidades y personas desplazadas en la construcción de soluciones. Esteban Ramos del Instituto Universitario para la Democracia, la Paz y la Seguridad (IUDPAS) destacó que “la participación no puede limitarse a la consulta”, destacando la necesidad de construir espacios para reflexionar sobre los problemas que impactan a las comunidades y las soluciones.

Julissa Villanueva, viceministra de Prevención de la Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad, explicó que entre los desafíos en materia de prevención de la violencia “el

La investigación defectuosa del crimen genera impunidad” resultando en nuevos desplazamientos forzados.

Finalmente, Luis Zavala, director interino de la Dirección de Protección de Personas

Desplazados Internos por la Violencia de la Secretaría de Derechos Humanos, reconoció la importancia de contar con recursos y capacidad para implementar la ley. “Celebramos la asignación presupuestaria para la implementación de la Ley, para garantizar que se respeten todos los derechos de las personas desplazadas”, agregó Zavala.

El Congreso contribuyó con la discusión necesaria para encontrar conjuntamente soluciones al desplazamiento forzado por la violencia y aportes a la generación de políticas públicas que permitan a las personas que han huido de sus hogares reestablecer su vida de manera digna.