mayo 17, 2024

Condensar las necesidades más urgentes para la ciudadania de aquí a 2026 en el Plan de Desarrollo del gobierno de Gustavo Petro no ha sido una tarea fácil para Jorge Iván Gónzalez, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP). En estos meses recibió más de 1.100 propuestas que tuvo que rucir a 300 articulaciones. De hecho, en las últimas 24 horas antes de radicar el documento en el Congreso le tocó decir que no muchas peticiones y sectores, que ahora en la discusión que viene en el Congreso para convertir esta hoja de ruta en ley podría revivir. Sin embargo, se muestra optimista y su lema es que Colombia debe pensar en grandes proyectos. En entrevista con EL TIEMPO, explicó los ejes que tendrá este cuatrienio y aseguró que en ningún momento habrá poderes dictatoriales.

El Plan contemplaba varias facultades extraordinarias para el Presidente por 6 meses, como la de crear, fusionar y suprimir entidades de la Rama Ejecutiva. ¿Para que se utilizarían?

Organizar el Holding Bicentenario, que incluye a las entidades financieras públicas del pís; o para reordenar el Ministerio de Igualdad, pues no hay suficiente claridad de cómo se conformaría. Otros temas importantes son que muchos ministros estaban pidiendo fondos. Entonces lo que se pensó es crear uno que se llame ‘Potencia mundial por la vida’, que incluya distintas subcuentas y su transformación financiera se haría con estas facultades. Pero el Plan no le da poderes dictatoriales al Presidenta; al contrario, es para buscar soluciones y obviamente el Congreso definirá conveniente y Durante cuánto tiempo

La oposición ha hablado, incluso, de que con ellas se acabaría la división de poderes…

No, es que trinar es muy fácil. Planes de Desarrollo anteriores también las han pedido. ¿Qué poderes dictatoriales? Todo el mundo puede decir lo que quiera, pero el Congreso será el que le diga al Presidente las facultades extraordinarias que pueda tener.

El borrador que se filtró habló de crear, fusionar o suprimir empresas del sector eléctrico, pero finalmente esto no quedó. ¿Podrán hacerlo?

Sí, nosotros estamos pensando, sobre todo, en las pequeñas empresas generadoras locales, cómo se pueden reorganizar mjor, pero habría que hablar con el sector eléctrico. Aquí hay un respeto completo por la capacidad del poder legislativo.

¿Qué otras entidades se podrían fusionar o eliminar?

Todas las entidades que tienen que ver con los subsidios hay que ordenarlas. Por ejemplo, Familias en Acción, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción, etc. Hay que organizarlo todo para que avancemos hacia un registro universal de ingresos. Una de las bases es que los subsidios no se siguen dando mal.

Cuando habla de crear un registro universal de ingresos, ¿quiere decir que todos los colombianos tendrán que declarar sus ingresos ante la Dian?

Sí, pero de una manera progresiva. Por hora, queremos empezar a tener información de los ingresos de las personas. Con el registro social, Planificación tiene un instrumento que incluye a 33 millones de personas y reúne 27 bases de datos. Queremos ir mejorando para que con el paso del tiempo todos declaremos. Así, los que tendrán mayor capacidad pagarán impuestos y los que no, recibirán subsidios. es el ideal. Ahora bien, todos somos conscientes de que controlar la intrusión de una persona informal es muy difícil, a no ser que las tecnologías sigan avanzando. Por ejemplo, que cuando compre un chicle o una chocolatina a un vendedor ambulante le pague con el celular. De esta manera, el Estado sabrá más o menos cuánto venderán los tenderos y si necesitan subsidios.

¿De aquí a cuatro años se imagina ya a las personas que ganan salario mínimo presentando la declaración?

Hoy no. Pero sí que no hagamos otro Sisbén, no me imagino a Planeación montando el Sisbén V. El Estado debe empezar a buscar otros instrumentos.

Se ha hablado de que este registro universal podría afectar la reserva tributaria…

No. La Dian ahora respeta la reserva con la información de los contribuyentes y nosotros en Planeación también. En la medida en que existan unos acuerdos más estrechos se respetará la legislación tal y como ahora.

A lo largo del Plan hay varios artículos relacionados con impuestos, ¿no es una camuflada tributaria?

Nosotros nos hemos cuidado mucho de meter temas tributarios que sabemos que pueden tener dificultades de que nos tumben por vicios.

¿Pero hay alguno?

Puede ser que haya alguno en el borde de lo que se pudiera considerar tributario, pues en las bases decimos que las ciudades tienen qu’enjorar los prediales o que mejoren, por ejemplo, las plusvalías o el cobro por congestión. No es que estemos proponiendo una reforma fiscal, sino que estamos diciendo que para palancar recursos sería importante que las ciudades también contribuyeran, sobre todo, las grandes.

¿Por eso se cayó la aportación de las plataformas de contenido para adultos?

No, eso fue en medio del debate que necesitaba mejor quitarlo.

Del borrador que se filtró también se eliminaron algunas facultades como la que permitía modificar la Supersociedades y una agencia digital…

Lo hicimos en las últimas casi 24 horas por recomendación de los abogados. Había ministros pidiendo facultades. Pusimos un artículo al final en donde en cierta formamos las juntamos todas.

¿Entonces le tocó decir a muchos que no?

Claro, muchísima gente. Nuestras últimas propuestas de 1.100 artículos. Primero le bajamos a 200 y terminamos en 300. Para mí eso es demasiado, pero bueno, qué hace uno…

¿Así que todos esos que no entraron podrían revivir en la discusión del Congreso?

En el Congreso me van un metro 5.000….(risas). La vez pasada metieron unas 4.000 propuestas. Entonces 300 o 200 es un poquito frente a lo que viene…

¿Y está preparado para dar esa pelea?

Vamos a ver qué pasa. Lo que les dijo a los congresistas es que tratemos de definir grandes proyectos estratégicos. Me da mucho temor que en el Congreso pasemos otra vez a un montón de proyectos pequeños. El sueño es que las bancadas del Caribe propongan 4 proyectos grandes, que las del Eje Cafetero otros 4 y así… pero bueno eso es muy difícil. Seguiré insistente

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, se quejó de que no aparecía el metro, ¿qué le diría?

Lo que expresamos fue algunos de los proyectos nuevos que se financiarían en los próximos cuatro años. No pusimos el metro porque ya está funcionando, porque no nos pareció que correspondía directamente a las aspiraciones nuevas del Gobierno.

En el documento se habla de la reasignación de subsidios de energía eléctrica para cubrir el nivel de consumo indispensable. ¿Qué cambios habra?

Lo que queremos es que cualquier persona tenga unas condiciones mínimas: servicios públicos, educación, sanidad, internet, etc. Es decir, la sociedad les sostiene que garantiza a las personas las condiciones básicas para vivir, que el ciudadano sepa que el Estado responde por los alimentos. Como decía Lucho Garzón, «que nadie se acueste con hambre». Entonces hay que apuntarle ahí.

El Plan incluye varios artículos de salud. ¿Están metiendo por detrás de la reforma?

No, volvemos a los trinos, es muy fácil trinar. Lo que estamos diciendo es que las EPS se mantienen como están. Ya el Presidente dijo claramente. Lo único que nosotros estamos proponiendo es que la dirección sea giradora. Ahora bien, si la reforma de la salud se presenta esta semana, entonces este artículo puede quedar como innecesario.

Respecto a la reforma rural, ¿se bajó la meta de 3 millones de hectáreas entregadas a través del Fondo de Tierras?

Ya cuando uno empieza a mirar la complejidad de cómo se define el precio de la tierra, cómo se da asesoría técnica o se financia, pues decimos que si logos 400,000 es una maravilla.

¿Entonces sí se bajó el meta?

Sí, nosotros en Planeación nunca dijimos más de 3 millones. Ahora bien 400.000 sigue siendo una muy ambiciosa porque define el valor del suelo, la productividad, todo eso es un lío. Lo que sí es claro es que el Ministerio de Agricultura va a tener mucha más plata; su devolución será la ejecución.

¿A los invasores de tierras que permanecen durante tres años se les dará la titulación del predio?

Antes el período era más largo, eso se cambió, también hubo mucho debate. Entonces pusimos siempre y cuando esos lotes, esos predios no son en ningún lío, porque nos decían que eso era como legalizar el poder de los usurpadores. Es un mecanismo que facilita el desastre multipropósito y que permite avanzar en la titulación, pero futmos cuidadosos.

Una de las metas de este Gobierno es desligarse poco a poco del petróleo, ¿quedó en el plan?

La idea depende de menos del petróleo y de minerales como el carbón, eso es clarísimo; Ahora bien, no hay una meta específica. Este país, por diversas razones con las que yo no estoy de acuerdo, se convirtió en petrolero. El alcalde parte de las exportaciones de su petróleo y minerales. Por ello, hay que cambiar de a poquitos. Necesitamos avanzar pero con cierto realismo. El proceso tiene que ser lento. Colombia es una enorme potencia de material turístico; pero usted va a sitios turisticos y no ve agua. Empezar toma tiempo.

¿Y su opinión es que hay que firmar o no nuevos contratos?

Lo que yo he dicho es que no sigamos con esa discusión. Creo que hay que cambiar el lenguaje hacia lo positivo. Non sigamos diciendo no, no y no; por el contrario, avanzamos hacia lo positivo. Como los logogramas cambian la diversidad amazónica, que el Magdalena mar un río navegable, castigar al carro privado, avanzar en hidrógeno, etc.

Pero el Plan sí dice que se prohibirá el desarrollo de proyectos de carbón térmico a cielo abierto ya gran escala…

En el carbón sí somos más radicales. Una cosa es el petróleo y otra es el carbón. La demanda de carbono se ha visto repentinamente afectada por la crisis energética en Europa, que ha motivado la guerra en Ucrania y Rusia, pero esta va a ser una transición seria. En Planeación no tenemos duda de que el carbón ha sido desestimulante. Otra cosa muy distinta es el petróleo u otros minerales.

Se habla de asociaciones público-populares, ¿qué son?

Siempre hemos hablado de asociaciones público-privadas, pensando en las grandes empresas. Lo que ahora quiere este gobierno es que tratemos de ver cómo las personas de menos ingresos participan en las dinámicas del Estado. Por ejemplo, en basuras se ha avanzado mucho, incluyendo cada vez más a las personas de bajos recursos que se han ido vinculando al proceso de recolección y clasificación. Además, si se va a hacer una vía terciaria, usted tiene alta ingeniería, pero contrata a los vecinos del pueblo para poder hacerla.

NOELIA CIGÜENZA RIAÑO
Subeditor de Economía y Negociaciones

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