abril 24, 2024

Tegucigalpa, Honduras.

Este lunes, la Fiscalía de Honduras realizó un nuevo operativo para asegurar los bienes del expresidente hondureño. Juan Orlando Hernándezdeclarado culpable de el tráfico de drogas en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.

Se trata de la incautación de 131 propiedades en Olancho, Tegucigalpa y Gracias, Lempira.

Investigan a tres exdiputados y a un exfuncionario tras juicio contra JOH

El operativo es impulsado por la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado (Fescco), la Unidad Fiscal de Apoyo a la Depuración Policial (UF-Adpol) y la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN).

Las acciones para asegurar el patrimonio del expresidente surgen luego del juicio que concluyó el 8 de marzo de 2024 con la condena.

Cabe recordar que, en 2022, año en el que fue capturado, un Juzgado de Privación de Dominio había ordenado el embargo de otras 30 propiedades.

Culpable ya a la espera de conocer su sentencia

Hernández, quien ahora espera la Juez Kevin Castel dicta su sentencia, se convertirá así en el líder latinoamericano de mayor rango condenado por narcotráfico tras el caso de El panameño Manuel Antonio Noriega.condenado en 1992 en un tribunal de Florida a 40 años de prisión por sus conexiones con el cartel colombiano de Medellín.

El cargo de “conspiración para importar cocaína” conlleva una pena de entre 10 años y cadena perpetua; “usar y portar ametralladoras y otros artefactos destructivos” para introducir drogas se castiga con pena de entre 30 años y cadena perpetua; y “conspirar para usar y portar ametralladoras” para importar drogas también tiene una pena máxima de cadena perpetua.

La Fiscalía sostuvo que la actividad narcotráfica de Hernández no se limita a sus dos mandatos presidenciales, sino a toda su carrera política desde al menos 2004, época en la que utilizó sus cargos públicos, «así como la Policía y el Ejército» para apoyo a organizaciones narcotraficantes en Honduras, México y otros lugares.

Aunque durante el juicio no vieron pruebas concluyentes -en forma de vídeos, audios o comunicaciones interceptadas- que incriminen a Hernández, de 55 años, el jurado quedó convencido por los testimonios aportados por connotados narcotraficantes que han testificado en su contra tras haberse declarado culpable ante la Justicia estadounidense, presumiblemente en busca de beneficios penitenciarios.