abril 24, 2024

El periodista Matthew Russell Lee informó que los miembros del jurado enviaron una nota al juez Kevin Castel, informando que, hasta el momento, han hecho “un buen trabajo”, sin embargo, indicaron que “necesitarán más tiempo” para continuar deliberando.

Este jurado está integrado por 18 miembros (12 propietarios y seis suplentes), estos fueron nombrados y juramentados el pasado 20 de febrero, día en que comenzó el histórico juicio contra el exmandatario hondureño en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

Jurado comenzó a deliberar desde horas tempranas

Tras las instrucciones del juez Castel respecto a los cargos por los cuales se imputó a Juan Orlando Hernández, el jurado comenzó con la deliberación y a lo largo de esta jornada envió varias notas al juez, en las que se referían a ciertas pruebas, algunas de ellas que no se mostraron durante el juicio.

Una de las notas del jurado planteó la siguiente pregunta: ¿Conseguimos la computadora portátil adecuada? Por otro lado, señalaron: “Sentimos que hay evidencia al respecto, que nunca antes habíamos visto”.

En tal sentido, el juez Castel respondió a la notificación del jurado de la siguiente manera: “Les diré, las pruebas se recibieron como prueba, no todas fueron publicadas al jurado. Si tiene alguna otra pregunta o inquietud, envíe una nota”.

Luego del mediodía, Castel anunció que el jurado envió dos nuevas notas que decían: “Por favor, tengamos el testimonio de Alex Ardón sobre el complot para matar a los alcaldes” y “No le cuentes a Tony sobre esto”. Además, pidieron la declaración del testigo Tulio Romero Palacios y el destacamento de seguridad y quién estaba custodiándolo.

En el ocaso de la tarde, el jurado envió la última nota al juez, solicitando más tiempo para continuar deliberando, por lo que el veredicto de culpable o no culpable en el juicio contra Juan Orlando Hernández se conocerá posiblemente hasta el viernes 8 de marzo.

Instrucciones íntegras del juez Castel al jurado

Juez Castel: Consideren esto, los conspiradores no suelen difundir sus planes. Una conspiración casi invariablemente se caracteriza por el secreto. Solo necesita encontrar que el acusado participó en la conspiración con una o más personas.

Juez Castel: “El término ´posesión´ aparece en el tercer objeto de la conspiración. Para poseer, digamos que traigo algunos dulces y los dejo en el escritorio de mi adjunto. Ella sabe que debería dejarme algo; se puede decir que lo poseo. O un reloj en una caja de seguridad”.

Juez Castel: “En el cargo 2, bastaría tener conocimiento previo de que un co-conspirador utilizaría una ametralladora o un dispositivo destructivo”:

Juez Castel: “En el cargo 3, aplique la misma ley de conspiración. El formulario de veredicto tiene un espacio para completar el tipo de arma de fuego en el Cargo 3. El Congreso ha determinado que ciertos actos fuera de los EE. UU. son imputables, según la ley estadounidense”.

Juez Castel: “No considere en sus deliberaciones un posible castigo. Habrá una computadora portátil con las exhibiciones. Si desea que se lea algún testimonio, envíe una nota… En unos momentos se retirará para decidir el caso”.

Juez Castel: Cuando haya llegado a un veredicto, envíe una nota.

El juez regresó luego de una larga barra lateral y le dijo al jurado: “Como punto del cargo, le di una instrucción sobre que a sabiendas e intencionalmente debe haber sido intencional, no negligencia. Voy a disculpar a nuestros últimos tres suplentes, pero usted todavía está de servicio como jurado”.

Juez Castel: “Ustedes 3 aún no pueden discutir el caso ni investigar. Cuando este jurado sea liberado, lo llamaremos. Gracias por tu servicio. (Tres jurados suplentes se van. Representante Marshall juramentado). Jurados, les daremos la hoja del veredicto. Ahora puede discutir el caso.

Juez Castel: Puede quedarse más allá de las 5 si lo desea, simplemente envíenos una nota. Si sucede que regresa mañana, no podrá discutir el caso. Gracias (El jurado sale para deliberar – El juez anuncia la regla de los 8 minutos) Juez Castel: los abogados en general actuaron de buena fe.

Fiscalía reiteró culpabilidad de JOH

La Fiscalía de Estados Unidos intento convencer al jurado de la culpabilidad de Juan Orlando Hernández, al asegurar que este “es un narcotraficante a gran escala que abusó de su poder para meter, como él mismo lo expresó, las drogas en las narices de los gringos”.

Asimismo, acusó a Hernández de recibir millonarios sobornos de los mayores narcotraficantes del mundo para financiar su campaña política a cambio de protección. “Los traficantes a los que se enfrentó fueron los que amenazaron con exponerlo. Estaba dando refugio a los traficantes que lo mantenían en el poder”, alegó la Fiscalía.

Argumentó que el ex jefe de Estado usó a la Policía y al Ejército hondureño, y sus armas para las actividades del narcotráfico. Además, señaló al expresidente de sostener encuentros privados en Casa Presidencial con el narcotraficante Geovanny Fuentes, quien fue sentenciado en 2022 a cárcel de por vida en EEUU.

Defensa dijo que las pruebas no son contundentes

De su lado, la defensa de Juan Orlando Hernández, a través del abogado Renato Stabile, quien se encargó de exponer los argumentos finales de la parte encausada, dijo que durante todo el juicio no hubo pruebas contundentes de parte de la Fiscalía para poder culpar a JOH.

“Uno esperaría ver video y audio; no tenían ninguno. Hablaremos del radar inexistente. Sin fechas concretas. ¿Hubo testigos imparciales? Quizás algunos. La mayoría tenía una agenda”, explanó el representante legal del expresidente ante el jurado en el alegato final.

Stabile apuntó contra las agencias antidrogas estadounidenses por negociar con los capos que testificaron contra Hernández. “La verdadera conspiración es entre estos narcotraficantes para capturar a JOH. Estados Unidos nunca pidió extraditar a estas personas porque las estaban utilizando”, vociferó.

El togado, en su intervención ante los miembros del jurado, también desligó a Juan Orlando Hernández de las actividades de narcotráfico que realizaba el exdiputado Juan Antonio Hernández, hermano del expresidente hondureño. “No responsabilicen a JOH por cualquier cosa que ‘Tony’ pueda haber hecho”, fustigó.

Refutación de la Fiscalía

La Fiscalía refutó los argumentos de la defensa, aduciendo que estos “no tenían sentido”, al tiempo que afirmó que Juan Orlando Hernández, mientras fue presidente, “no fue duro con el crimen, fue duro con sus enemigos”.

El fiscal a cargo de la refutación reiteró que el extitular del poder Ejecutivo de Honduras protegió a su primo, el ex policía Mauricio Hernández Pineda (declarado culpable por narcotráfico) y a su hermano “Tony” Hernández (cumple cadena perpetua más 30 años de cárcel por tráfico de drogas).

Apuntaló que los pedidos de extradición de Juan Carlos “El Tigre” Bonilla, ex jefe de la Policía Nacional de Honduras, y de Mario José Cálix Hernández, exvicealcalde de Gracias, Lempira, fueron realizados en 2018 y 2019 y aún estaban pendientes cuando JOH dejó el cargo de presidente en enero de 2022.

Cargos contra Juan Orlando Hernández

El exgobernante hondureño, que fue capturado en Honduras el 15 de febrero de 2022 y luego extraditado hacia Estados Unidos el 21 de abril de ese mismo año, es acusado por la justicia estadounidense por tres delitos relacionados con la narcoactividad.

Cargo I: conspiración para importar sustancia controlada a los Estados Unidos desde un lugar fuera del mismo, así como fabricar y distribuir una sustancia controlada con la intención y el conocimiento que dicha sustancia sería importada ilegalmente a ese país. De igual manera, fabricar, distribuir y poseer con la intención y distribuir una sustancia controlada a bordo de una aeronave registrada en los Estados Unidos. (Conlleva una pena mínima de 10 años)

Cargo II: usar o portar armas de fuego, ayudar e instigar al uso y el porte y la posesión de armas de fuego, a saber: ametralladoras y dispositivos destructivos durante y en relación con, o poseer armas de fuego, incluidas las ametralladoras y los dispositivos destructivos en apoyo de la conspiración de importación de narcóticos de la que se le señala en el cargo uno de la acusación de reemplazo y ayudar e instigar a la misma. (conlleva una condena mínima de 30 años)

Cargo III: conspiración para usar o portar armas de fuego, incluyendo ametralladoras y dispositivos destructivos, durante y en relación con, o poseer armas de fuego, incluyendo ametralladoras y dispositivos destructivos, en apoyo de la conspiración de importación de narcóticos. (conlleva una pena máxima de cadena perpetua)

El oscuro destino que tendría JOH

Juan Orlando Hernández, de ser hallado culpable por los tres delitos que le acusa la Fiscalía de Nueva York, podría ser sentenciado a cárcel de por vida (cadena perpetua), misma pena que purga su hermano “Tony” Hernández en la árida y enigmática prisión de Victorville, ubicada en la periferia de Los Ángeles, California.

En otro escenario y por lo implacable que ha sido la justicia estadounidense con capos hondureños enjuiciados por narcotráfico, Hernández Alvarado recibiría una larga sentencia de al menos 30 años de prisión y, por su avanzada edad, se equipararía a una cadena perpetua.

Y la posibilidad más remota es que el jurado falle a favor del exmandatario con una declaratoria de no culpabilidad, con ello, ser absuelto de los cargos, salir en libertad y regresar a Honduras, donde lo esperan su esposa, la ex primera dama, Ana García Carías, y sus dos hijas: Isabela y Daniela Hernández.

Hay que mencionar que Junto a Juan Orlando también iban a ser juzgados en simultáneo “El Tigre” Bonilla y Mauricio Hernández Pineda, pero estos se declararon culpables en la previa del histórico juicio y conocerán sus condenas en mayo y junio de 2024, respectivamente.

La trayectoria política de JOH

Su incursión en la política, al lado de connotados políticos de la talla de Ricardo Maduro, Rafael Leonardo Callejas y con mentores como Porfirio Lobo Sosa, le garantizaban una carrera sin obstáculos y llena de triunfos.

Juan Orlando Hernández lideró las huestes del Partido Nacional, fue un muy querido líder en su natal Lempira, también dirigió el Congreso Nacional en tiempos de Lobo Sosa, período 2010-2014, y de ahí saltó a la máxima vitrina política de Honduras: la Silla Presidencial.

Este puesto lo ocupa no una, sino dos veces cuando fue electo presidente de la República en las elecciones del 24 de noviembre de 2013 y reelecto el 26 de noviembre de 2017 en una polémica contienda donde ganó por un estrecho margen a Salvador Nasralla, que llegó arropado por la Alianza con el partido Libre.

El 27 de enero de 2018, Hernández quedó en la historia al tomar posesión para su segundo mandato como presidente electo en tiempos democráticos. Sin embargo, así como alcanzó la cima, igualmente fue su caída.

Del cielo al infierno político

El 23 de noviembre de 2018, Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del expresidente, es arrestado en los Estados Unidos. Y de ahí, el nubarrón se posó sobre la familia Hernández. Al cierre de su segundo mandato, pasó del cielo al infierno. Un día antes de entregar el poder a la ahora mandataria Xiomara Castro, los tambores de extradición le retumbaban en los oídos.

La posterior condena por narcotráfico de “Tony” Hernández en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, y las constantes menciones de narcotraficantes, quienes a cambio de acuerdos con la Fiscalía, acordaron delatarlo, vaticinaban el oscuro año que se le venía encima.

Pero fue la congresista Norma Torres la que auguraba días negros a Hernández. El mismo día en que este cesó sus funciones como presidente, la congresista estadounidense de origen guatemalteco, hizo un llamado al Departamento de Estado de ese país para solicitar la extradición del hombre convertido ahora en expresidente.

Fue el 7 de febrero de 2022, que el Secretario de Estado de los EE. UU., Antony Blinken, hizo pública la revocación de la visa a Hernández para entrar a ese país, así como su inclusión en la lista de personajes “antidemocráticos y corruptos” del Triángulo Norte de Centroamérica, un listado también conocido como Lista Engel. Lo que se venía era la extradición.

Captura y extradición

Una semana después de entrar en la llamada lista negra, y justo el día del Amor y la Amistad, el 14 de febrero de 2022, la Cancillería hondureña informó que había remitido a la Corte Suprema de Justicia una solicitud de extradición de “un político hondureño” a quien no identificó. Horas más tarde, medios internacionales daban la noticia de que el expresidente hondureño, Juan Orlando Hernández, había sido pedido en extradición por los Estados Unidos.

Un día después, aunque Hernández se entregaba por voluntad propia, era esposado de pies y manos en su casa, frente a su familia y ante la vista de todo el mundo que jamás imaginó tal escena. Tras intentos por evitar su entrega a la justicia estadounidense, finalmente, el 21 de abril de 2022, Juan Orlando subió a un avión de la DEA que lo entregó a una nueva realidad.