mayo 23, 2024

Tegucigalpa (Proceso Digital) – Para nombrar un magistrado suplente, el Congreso Nacional de Honduras quisiera contemplar las condiciones que tendría el permiso para trabajar con la ley, expresó en su cuenta de Twitter al perito Joaquín Mejía, quien no entendió que el artículo 314 constitucional faculta al Legislativo a hacer su elección.

La opinión del abogado experto surge a raíz de la intención expresada por diputados oficialistas y un ala de los opositores, de nombrar a cinco magistrados suplentes de cara a la pendiente elección de los más altos jueces del país, una tarea que se ha dilatado debido a la falta de acuerdos políticos que permitan primar los intereses de una justicia independentista sobre los intereses políticos.

En su hilo ilustrativo, Mejía indica que estas condiciones contempladas en la ley van desde el caso de muerte, incapacidad que le impida el desempeño del cargo, sustitución por causas legales o de renuncia de uno o de los 15 magistrados de los que hablan el artículo 308.

El segundo caso, continúa exponiendo Joaquín Mejía, es que el magistrado suplente debe ser elegido por el voto favorable de 86 diputados.

Y como tercera situación, – exponen, – que el magistrado suplente sólo puede ser elegido entre los 30 candidatos restantes de la lista de los 45, enviado por la Junta Nominadora.

Recalca que, sin la primera condición, no puede elegirse un magistrado suplente.

Seguidamente reafirmó que «en este momento no existe esa condición, por lo tanto, interpretar que la Constitución permite al Congreso la facultad de elegir ahora magistrados suplentes sin que exista una de las condiciones establecidas en el artículo 314 implica reformar la de facto».

Joaquín Mejía Rivera va más allá al decir que su sostenido obedece a que «no se respeta el procedimiento complejo de reforma establecido en el artículo 373 de, es decir en sesión ordinaria, con el voto de 86 personas diputadas y ratificar la reforma en la siguiente legislatura ordinaria y por igual número de votos”.

Recuerda que el artículo 375 constitucional es claro cuando advierte que «no pierde su vigencia ni deja de cumplirse por acto de fuerza o cuando fue supuestamente derogada o modificada por cualquier otro medio y procedimiento distinto del que ella misma dispone».

La reflexión ilustrativa de Joaquín Mejía remata con un mensaje en el que expresa que la ciudadania tiene la obligación del artículo 375 que planta que “debemos colaborar en el mantenimiento o restablecimiento de la efectiva vigencia de la Constitución y promover todas las legales para que los funcionarios sean juzgados”. (PD)



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